31 de diciembre de 2016

5 Poemas de Paula Ensenyat - Cuestión de Piel





Aletean mis labios
pensando en tu boca;

vuelo de halcón.











Hoy
es un universo
con ojos de otoño.
De las miradas 
solo quedan sombras
y un silencio
 que abre brechas
entre el frío
y la soledad,
Desde el risco 
cuento siete 
y me entrego.


***


¿Es caricia lo brota aquí dentro
o es deseo lo que se hace caricia?
perdida en el ir y volver de la duda,
se desmigan las respuestas.
¿Cómo no ser una incógnita,
si tan solo conozco la interrogación?
Intento escuchar el viento
y me pregunto cuál,
escucho un gemido lejano y
necesito saber cuál
y si contemplo los almendros
vuelven las preguntas:
¿cómo se convirtieron
sus raíces en alas?


***


Zapatos

La primera mirada a la estancia vacía
araña costras ocultas al mundo.
Las piernas tiemblan
pero sigues caminado.
Un libro olvidado,
una cocina sin lumbre,
lámparas sin luz,
silencio.
El cuadro que te robaba las horas cuando eras niño
te mira desde la pared envejecida.
Sigues recorriendo la ausencia,
el eco de las voces,
las cortinas de una bañera llena de moho,
las camas desnudas
y debajo de ellas
los zapatos.
Esos zapatos de tela negra
coa un agujero enmarcando el dedo meñique
un abultamiento junto al pulgar.
Aún recuerdas su ruido plastificado
rodeado de silencio
mientras te ibas
mientras huías.

 

Cuestión de Piel - Ruleta Rusa Ediciones





20 de noviembre de 2016

La Tormenta y el Homenaje a Javier Krahe





La Tormenta

Yo tuve un gran amor durante un chaparrón
y sentí aquella vez tan profunda pasión,
que ahora el buen tiempo me da asco.
Cuando el cielo está azul no lo puedo ni ver,
que se nuble ya el sol, que se ponga a llover,
que caiga pronto otro chubasco.

Confirmando el refrán una noche de Abril,
la tormenta estalló, mi vecina febril
asustada con tanto trueno
brincó en un santiamén del lecho en camisón
y se vino hacía mí pidiendo protección
-Auxílieme usted, sea bueno-.

-Ábrame por piedad, estoy sola y no sé
si podré resistir, mi marido se fue.
Pues, tiene entre otros muchos fallos,
que en las noches así abandona el hogar
por la triste razón de que va a trabajar:
es vendedor de pararrayos-.

Bendiciendo al genial Franklin por su invención
en mis brazos le di curso a su petición,
y luego el amor hizo el resto.
Mira tú que instalar pararrayos por ahí
y olvidarte poner en tu casa ¡caray!.
Cometiste un error funesto.

Varias horas después, cuando al fin escampó
ella se hubo de ir, pero antes me citó
para la próxima tormenta
- mi esposo va a llegar y si en casa no estoy
se me va a resfriar, así que ya me voy,
a secarle la gabardina -


Desde entonces jamás he dejado el balcón
no hago más que poner la máxima atención
en Cirruscumulos y Estratos
la menor nube gris me colma de placer
Aunque ha decir verdad sé que no han de volver
tan torrenciales arrebatos

A base de vender palitos de metal
su marido reunió un pingué capital
y se hizo multimillonario y a vivir la llevó
a un imbécil país donde si se oye llover
será porque haga pis algún niño del vecindario.

 Ojalá mi canción llegue al Sáhara aquel
a decirle que yo le seré siempre fiel
que la llevo dentro del alma
que aunque sople el Simún
con seca realidad un día nos va a reunir una gran tempestad
tras la que no vendrá la calma.




No Todos hemos podido ir. Hoy en Madrid entradas agotadas para asistir al concierto homenaje a Javier Krahe. Colaborará entre otros su gran amigo y compañero Joaquín Sabina y a lo mejor Hará una versión de la canción La tormenta y el burdo rumor fue cierto. Aquí os el vídeo de la actuación de Joaquín Sabina ayer en la sala Galileo Galilei. Por si quedaba alguna duda: "¡ Krahe vive" !















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