26 de mayo de 2019

5 Poemas de Toyo Shibata: Cuando cierro los ojos, Olvidar, Ahorro, Secreto, El grillo.





Cuando cierro los ojos

Cuando cierro los ojos,
voy de un lado a otro,
ansiosamente,
con las coletas,
y la voz de mi madre me llama.

Blancas nubes se deslizan por el cielo,
un campo de flores de colza
se extiende por todas partes.

Ahora a los 92 años
cuán delicioso es el mundo
que veo durante una hora,
cuando cierro los ojos.


***



Olvidar


























***


Ahorro


























***


Secreto



























El Grillo

Cuando, sentada al Kotatsu,
me puse a escribir un verso que comenzaba:
"La verdad es que yo...",
las lágrimas me anegaban los ojos.
En algún lugar cantaba un grillo:
"no quiero jugar con alguien que llora".
Grillo que cantas Cri-cri,
vuelve mañana,
que te estaré esperando 
con la sonrisa en los labios.



Recoger la luz del sol con las manos
Santillana ediciones - Aguilar
Toyo Shibata




22 de abril de 2019

5 POEMAS DE MARTA LÓPEZ VILAR




TORMENTA
...la lenta pluja
no va a cap banda
(Salvador Espriu)


Duele en mi rostro la lluvia.
Su caricia feroz se vuelve herida,
como si ya mi piel 
solo supiera respirar en el desierto.
Cae tan lenta la lluvia
o está tan lejos mi casa
que imagino estar cruzando un país de olvido,
inacabable,
donde no dormir nunca.


***


CARACOL

Miro tu lentitud,
la traza de luz que abandonas a tu paso
como savia derramada de los árboles.
Eres el pequeño dios de la sed
que atraviesa las hojas y la noche
en su infinito reposo.
Te observo sin heridas
y miro mis manos: sombras de nieve
que tocaron la muerte con tu mismo sigilo.



***

DESPUÉS

Puse sobre el mundo la clara luz de tu alegría.
Iluminaba como la voz de un niño
sintiendo la inocencia del verano.
Estaba tu cuerpo oscurecido por el sol.

Había playas blancas que no acababan nunca
y un barco encallado en sus orillas, 
una caracola.
Nada tocó esa pureza,
solo el presente.


***


VUELO MIGRATORIO

Veo una bandada de pájaros volando.
Con paciencia el cielo se va hacia el invierno
y se vuelve piel de nácar o esplendor envejecido.
Pero el cielo también es un desierto.



***


EL ALMENDRO

Solo este árbol sabe,ve en su resina
la dulce voz de cada atardecer.
Cuando era él era mi casa.
conocía los nombres que eran míos.
Todo el tiempo indemne, 
sagrada memoria de la que nadie se marchaba.



EN LAS AGUAS DE OCTUBRE
BARTLEBY EDITORES
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...