14 de enero de 2012

Poemas - Laia Martinez i Lopez






Medusas
lamiéndome
las mamas


eléctricas.


Medusas
lamiéndome
las nalgas

se acalambran.



*



¿Hace días que no se hace de noche
o bien es noche todo lo que hace el día?

los relojes de esta isla
 marcan en punto el tiempo exacto
de quien lee su tic
y el tac
se asorda, veranea
rapiña ciego segundos palpables
 bajo el agua cercadora.

Las corrientes no tienen fecha
ni la arena, suficiente memoria.



*



Mientras rumio qué es lo que aguardas
                                                       en mis ojos
la órbita se me gira hacia arriba
trabuca el mundo
vuelca el recuerdo
y la palabra qu he visto
sólo se me lee entre las piernas:

ruido de rocas
rascando olas.





Premio ART Jove de Poesía 2.010


El verano del tonight, tonight
Ediciones Calima



13 de enero de 2012

Paula Ensenyat - Un largo de café







Un largo de café




Olga se dejó caer con desgana sobre una silla, sacó un paquete de cigarrillos del bolso y asintió cuando el camarero le preguntó si tomaría lo mismo de siempre.

Cada día, después de dejar a sus hijas en el colegio, se paraba en la cafetería que hay frente a su casa para tomar un café con leche; largo de café, como su vida, con la leche fría, como su cama, con sacarina, como sus sueños.

Observaba su reflejo en el líquido amargo cuando de pronto, se contempló en brazos de Hades, y no pudo evitar sentir que al fin le había sonreído la suerte al encontrar morada para sus sueños moribundos.

Se tomó el café de un solo trago, se levantó de la silla, se dirigió hacia el camarero y, sin mediar palabra, depositó un beso en sus labios. Salió a la calle sin mirar atrás y empezó a caminar en dirección al mar.

Ése fue el último día que vieron a Olga entrar en la cafetería de Don Ignacio.
Desde entonces, es el camarero el que no deja pasar ni un solo día sin tomarse un café
con leche, largo de café, la leche fría.







Antologia de relatos-Puro cuento
Narrativa Mallorquina
Ediciones La Baragaña

12 de enero de 2012

Poemas de Ángel González

ME BASTA ASÍ
Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso—;
                                entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando —luego— callas...
(Escucho tu silencio.
                     Oigo
constelaciones: existes.
                        Creo en ti.
                                    Eres.
                                          Me basta).



***



CUMPLEAÑOS
Yo lo noto: cómo me voy volviendo
menos cierto, confuso,
disolviéndome en aire
cotidiano, burdo
jirón de mí, deshilachado
y roto por los puños.
Yo comprendo: he vivido
un año más, y eso es muy duro.
¡Mover el corazón todos los días
casi cien veces por minuto!
Para vivir un año es necesario
morirse muchas veces mucho.



***



Carta sin despedida

A veces,    
mi egoísmo
me llena de maldad,
y te odio casi
hasta hacerme daño
a mí mismo:
son los celos, la envidia,
el asco
al hombre, mi semejante
aborrecible, como yo
corrompido y sin
remedio,
mi querido
hermano y parigual en la desgracia.

A veces -o mejor dicho:
casi nunca-,
te odio tanto que te veo
distinta.
Ni en corazón ni en alma
te pareces
a la que amaba sólo
hace un instante,
y hasta tu cuerpo cambia
y es más bello
-quizá por imposible y por lejano-.

Pero el odio también me
modifica
a mí mismo,
y cuando quiero darme
cuenta
soy otro
que no odia, que ama
a esa desconocida cuyo nombre es el tuyo,
que lleva tu apellido,
y tiene,
igual que tú,
largo el cabello.
Cuando sonríes, yo te reconozco,
identifico tu perfil
primero,
y vuelvo a verte,
al fin,
tal como eras, como sigues
siendo,
como serás ya siempre,
mientras te ame.







Ángel González  Palabra sobre palabra
 Obra completa- 1956 -2001-
Editorial Seix Barral

11 de enero de 2012

El Grito en el suelo - Sinónimo de lucro: Dos urdangarinos




 
Sinónimo de lucro: Dos urdangarinos
Por: Joaquín Sabina
09 ene 2012



1.

Alto, educado, guapo, rubio, carca,
no podía tener más cualidades
para Cristina, putas navidades,
annus horribilis, triste monarca.


Ceniciento con mañas oligarcas
de Pedralbes, vánitas vanidades,
por fin salen a flote otras verdades
sobre el yerno que en Washington aparca.

La infanta sólo tiene dos opciones:
divorciarse o pasar de sucesorios
derechos a ceñirse la corona.

Prófugos de Zarzuelas y toisones,
ultramarino fue su purgatorio,
con lo bien que vivían en Barcelona.

2.

Bajo sus pies reptaba el mundo entero,
nadie osaba ponerle cortapisas
al sans culotte de profidén sonrisa
con prisas de ladrón y mal torero.

La culpa no la tiene Zapatero
ni Rajoy ni el tendero que me sisa,
los yernísimos fraudes van a misa,
pero el banquillo espera hasta febrero.

La justicia no es tuerta algunas veces,
aunque el niñato piense que no hay peces
más gordos que el cuñado del delfín.

Camps y Matas, chorizos con gomina,
garrapatas sin Cristo ni Cristina,
sinónimo de lucro Urdangarin.


 
 
 
http://blogs.publico.es/joaquin-sabina/

10 de enero de 2012

Poemas inéditos de Karen Hees




Despiertas toda la noche están
para recibirte.
Cueva de nuestro secreto,
armadura de nuestra indefensión,
impiden que el dulce suplicio
nos desgarre el vientre.



*



Pies descalzos
en el asfalto quemado.
Manos buscando
en el mar de piedras.
Ojos ciegos
en la arena del tiempo.
Labios que hablan
sin decir nada.
Corazón triste
en el prado de la inocencia.

No veo camino
pero sigo andando.



*



Las calles
después de la lluvia
reflejan tu sombra.



*



Caminando en las orillas del mar
dejo atrás el vestido sucio del día
y espero la pureza de la noche.




*



Entre los bambúes
busco la libélula
con alas naranjas.



*


Las hojas verdes
aún no saben nada
de lo efímero.







Todos los poemas colgados en esta entrada. se han pulicado bajo el consentimiento de la autora.


Disfrutad de la precisión y la verdad  a veces inquietante, que poseen estos versos. Formidable prueba de vida y equilibrio.

9 de enero de 2012

Antonio Vega

 Esperando nada

Voy a revelar una historia que es a veces mentira
y otras no es verdad.
Me quede sentado esperando la llegada de la suerte
no podía tardar.

Y pasó
 tanto tiempo que llegue a ver sombras en color,

y pasó
 tanta gente por delante que nadie me vio.

Esperaría de pie que el anochecer se fundiera
con la tarde y el amanecer.
Como un vendaval a mi paso se revuelven los trozos
 de un quemado papel.

Y creció
 a mi lado, como un árbol, toda una ilusión.

Y creció
 a su lado monstruosa toda una obsesión.

En plena noche,
a eso de las tres,
algo se acerca y no se deja ver
abre mi puerta,
 quiero entrar y salir
y refrescarme antes de repetir.

vivo en la calle,
 estudio de aprendiz
con libros que en la escuela nunca vi.
abre mi puerta, quiero entrar y salir
y refrescarme antes de repetir.

Me perdería de pie esa sensación de encontrarme
 con las cosas por segunda vez.
la oportunidad de buscar en los cajones
 un recuerdo que amé.


En plena noche, a eso de las tres,
algo se acerca y no se deja ver.
abre mi puerta quiero entrar y salir
y refrescarme antes de repetir.

vivo en la calle, estudio de aprendiz
con libros que en la escuela nunca vi.
abre mi puerta quiero entrar y salir
y refrescarme antes de repetir.






Lucha de  gigantes


convierte el  aire en  gas natural
y   vuelo a salvaje advierte lo cerca que
esta de atrás en  un mundo descomunal,
                                                                              siento  mi  fragilidad.

Vaya  pesadilla corriendo con una  bestia detrás
Dime  qué es  mentira todo un  sueño tonto y no más,
 Me  da miedo  la enormidad
                                                                              donde  nadie oye  mi  voz.

Deja de  engañar,
 no quieras ocultar
que  has pasado  sin tropezar.


Monstruo de papel,
no sé contra quien voy,
¿O es que  hay alguien  más aquí?

Creo en los  fantasmas terribles de algún extraño lugar
y en mis tonterías  para  hacer tu risa estallar.
 En  un  mundo descomunal,
                                                                             siento  tu fragilidad.

Deja de engañar,
no quieras ocultar
que has pasado sin tropezar.


Monstruo de papel,
no sé contra quien  voy,
 ¿o es caso  es que  hay alguien más aquí?

                                                                       Deja  que pasemos  sin miedo…


¿Y si pongo una palabra? - Editorial Demipage





Antonio Vega
Y si pongo una palabra – Editorial Demipage

8 de enero de 2012

LA CORTESÍA DE LOS CIEGOS - WISLAWA SZYMBORSKA








Un poeta lee poemas a unos ciegos.
No se imaginaba que fuera tan difícil.
Le tiembla la voz.
Le tiemblan las manos.


Siente que cada frase
debe superar la prueba de la oscuridad.
Tendrá que arreglárselas sola,
sin luces ni colores.


peligrosa aventura
para las estrellas de sus poemas,
para la aurora, el arco iris, las nubes, los neones, la luna,
para los peces hasta ahora tan plateados bajo el agua
y los azores tan callados, altos en el cielo.


Lee -porque es ya demasiado tarde para no leer-
sobre el niño de la cazadora amarilla en el verde prado,
sobre los rojos tejados que se pueden contar en los valles,
sobre los vivaces números en las camisetas de los jugadores
y sobre una mujer desnuda tras una puerta entreabierta.


Quisiera omitir -aunque eso no es posible-
a todos aquellos santos en la bóveda de la catedral,
aquel gesto de despedida desde la ventana del vagón,
la lente del microscopio y el destello en el anillo,
y las pantallas y los espejos y el álbum con rostros.


Pero grande es la cortesía de los ciegos,
grandes su comprensión y su magnanimidad.
Escuchan, sonríen, aplauden.


Alguno de ellos incluso se acerca
con un libro abierto al revés
pidiendo un autógrafo invisible para él.



WISLAWA SZYMBORSKA. DOS PUNTOS. EDICIONES IGITUR



Este poema también cuelga del blog de Jorge Espina http://apologadelaluz-jorgeespina.blogspot.com/
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